Yo no soy Yesero, jefe.
Llevo más de 19 años de empresario, para unos mucho, para otros poco, pero para mí suficiente para entender que las he visto de todos los colores y espero que me queden muchas más por ver para aprender cada día un poco más… hasta que Dios mande…
En estos años he pasado por situaciones de todo tipo.
Incluso por la situación inédita de que un ex atracador de ancianas, pistola en mano, y escondido en una Asociación de Consumidores me presupueste 300 mil euros al año de por vida por hablar bien de mi actividad, de mi empresa y de mi persona.
Pero hablemos de cosas serias…como decía, Estos años me han servido para aprender a luchar, soy positivo por naturaleza y por experiencia, ya que si estás negativo no tienes la mente dispuesta a buscar soluciones, no puedes encontrar salida a una situación que precisa de tu reacción acertada.
Inmersos en esta Crisis mundial, ahora por lo menos con el euribor tan bajo, tengo mucho trabajo para mejorar y gestionar nuevas hipotecas, incluso varios bancos me han llamado para volver a enviarles operaciones que denegaron en 2008, este será un nuevo año lleno de esperanzas financieras.
Y creo realmente que está en manos de los españoles encontrar una solución a la Crisis, de todos, los gobernantes a su nivel y nosotros al nuestro.
No pensemos que no podemos hacer nada, estamos equivocados en aceptar que no somos importantes en una economía global.
Este problema es muy difícil de analizar sin molestar a algunas conciencias.
Si decidimos de forma individual no consumir nada más que lo estrictamente imprescindible para subsistir, sin más, estamos agravando el problema.
Puedo entender a aquel que se ha quedado sin trabajo que decida por obligación no tener gastos superfluos, a aquel que su empresa le debe dos meses….pero nunca entenderé que simplemente se decida dejar de tener un mínimo de calidad de vida porque sí, sin tener una razón económica real.
Tenemos que escuchar más la canción de “solo se vive una vez”, y leer la publicidad de los autobuses que nos motiva a vivir, creamos en Dios o no.
En época de Crisis aumenta el ahorro en lugar de aumentar el consumo y ayudar a que todo se solucione, es otra de las realidades que puede herir la sensibilidad de quien no lo hace.
Bajo esta reflexión que tengo en mi cabeza, el otro día me encontré con un amigo que quería hacer algunas mejoras en su casa y me explicaba una historia que plasma la actitud de una parte de los españoles, espero que la mínima posible.
Me contaba que se encontró con un antiguo conocido y que al saludarse éste le decía:
- “La cosa está muy mala, tío, y estoy sin trabajo desde hace meses – me dice el señor- y tengo dos criaturas...estaba de pintor en una obra, y mira que soy un manitas muy trabajador….y estoy en el paro, y ya se acabó lo de cobrar…”
Pienso en mis hijos (decía mi amigo), me intento poner por un segundo en su situación personal y despierta en mí el “instinto de ayuda a los demás” que normalmente cuando lo utilizo me genera algún dolor de cabeza, pero que en los primeros segundos me acerca más a lo divino.( Suele ocurrirnos a muchos).
- Hombre, podrías ayudarme – le dijo mi amigo para que no viera que le ayudaba él– en mi casa tengo la pared del patio bastante desconchada. Vente a verla y ya tienes por lo menos un trabajillo para ir tirando.
“Lo difícil fue que viniera, su agenda estaba más complicada que la mía, pero al final, un sábado y no quiso que fuera antes de las 12 del mediodía, vino a casa, o mejor dicho, me dijo que le fuera a buscar.” -Dijo mi amigo.
“Vemos la pared en cuestión. Según mis datos hay trabajo para 4 o 5 días, desconcharla toda y pintarla.” -Me contó mi amigo.
- Vaya problemón que tienes, tío…claro, yo soy pintor profesional y tendrías que buscar antes a un yesero que te arregle esa pared…es imposible encontrar un yesero profesional, está muy difícil.
- ¿Y tú no podrías buscar a alguien y solucionarlo? – le preguntó alucinado.
- No macho, encontrar un yesero es un problemón, y yo no soy yesero, jefe…yo soy pintor.
Tiene razón mi amigo. Esta es la posible actitud frente a la vida, que ahora escondemos excusándonos en la Crisis.
Ahora no hay trabajo como antes, la culpa es del gobierno y de la subprime.
Javier López
Presidente Ejecutivo