EL VENCEDOR EN EPOCA DE CRISIS.
SIEMPRE SOMOS LOS MISMOS.
Estamos inmersos en una de las mayores Crisis económicas mundiales, sin arreglo a corto plazo y agravada con una Crisis inmobiliaria más centrada en nuestro país.
Baja el consumo, y por consiguiente ……aumenta el paro, los bancos han cerrado el grifo a las financiaciones, especialmente a las pymes, aumenta la morosidad tanto de empresas como de personas físicas que no pueden pagar sus créditos, con unos intereses que se han multiplicado por tres desde la primera letra que pagaron hace pocos años…
El loco ciclo de la economía hace que la falta de financiación vuelva a resentir el consumo, especialmente en los coches, no se venden, o se venden pocos y no se financian y vuelve a aumentar el paro en las cadenas de montaje, que vuelve a repercutir en las tiendas, en los bares….
Y no hablemos de la construcción, casi desaparecen las compra-ventas, incluso las pagas y señales formalizadas hace varios meses se dejan perder antes que comprar una vivienda, los precios se estancan y hay quien habla incluso de que bajan y bajarán los precios más en el 2009.
Y la bolsa se desploma a niveles máximos en todos los mercados reconocidos.
Las principales constructoras de nuestro país están en quiebra o simplemente, siendo políticamente correctos, no pueden refinanciar sus deudas a corto y pelean con los bancos, que no tienen la liquidez y alegría de otros años para darles las soluciones necesarias.
Bueno, pero siempre nos quedarán las inversiones internacionales que importantes bancos de inversión que realizan en nuestro país, como Gmac o Lheman Brothers, por ejemplo.
Con este panorama español y mundial muchas veces nos dan ganas de rendirnos, dormirnos durante mucho tiempo para cuando despertemos el Gobierno haya solucionado todo, se hayan revalorizado las inversiones que tenemos colgadas, y no existan problemas de liquidez bancaria, y la población tenga trabajo y consuma, y todo vuelva a la normalidad.
Eso sería lo fácil, morirse, dormirse, esconderse de la situación real.
Y cuando más débil estoy, aparece, con la fuerza que hace días no tengo, mi luchadora vocecita interior:
“Los empresarios de verdad no tenemos sueño, estamos despiertos y tenemos la necesidad de despertar a todo nuestro equipo, a toda nuestra organización con la ilusión suficiente para poder seguir adelante en nuestro día a día”.
Claro que sí, vocecita, que cierren y se duerma la competencia, los débiles o de cartera o de corazón o de ilusiones o de todo.
El segundo es el primero de los perdedores.
Yo no me duermo, ni debo ni puedo ni quiero.
Me reorganizo, pienso más y mejor.
¿Qué “target” de cliente es el que ahora existe? Vaya, si es distinto al de hace un año¡¡¡
Si ha cambiado mi cliente, ¿no debemos también cambiar nuestra forma de vender, de ofrecer nuestros productos, de tener un valor añadido que mejore mi diferencia con la competencia?
Vaya…si resulta que ya no tengo casi competencia!!!
Pues mejor nos tocan más clientes para los que seguimos respirando.
Y es el mejor momento de posicionarse frente a la competencia que se deja morir, de alianzas con otras empresas que también tengan ilusión por poder explicarles a sus nietos que pasaron la Crisis con más ilusión si cabe que en los momentos más dulces.
Yo ofrezco tus productos a mis clientes y tú a los tuyos mis opciones de financiación…¿Qué te parece?.
De esta forma tenemos firmados acuerdos para abrir más de 3.000 puntos de ventas conjuntos en 2009. Sí, más de 3.000 puntos de venta.
En épocas de vacas gordas me hubiera sido imposible llegar a tantos acuerdos en pocos meses. Me posiciono, mejoro mis resultados y cuando cambie nuevamente el mercado estaré en una posición 100 veces mejor que cuando estaba en mis mejores momentos, seguro.
No olvidemos que el mundo económico está formado por ciclos, y ahora estamos en bajada, o ya hemos llegado al fondo y subimos muy poco a poco, pero solo depende de nosotros, de nuestra fuerza de voluntad, de nuestra garra empresarial para poder pasar con profesionalidad y firmeza este “bache”.
Los que tengamos capacidad para liderar nuestros sectores debemos posicionarnos, sobrevivir como Águilas, volando, eligiendo nuestro porvenir diario desde las alturas y actuando en consecuencia o morir de hambre excusándonos de la crisis mundial.
Rendirse en estos momentos es fácil, y entendible incluso frente a nuestros accionistas, clientes y asociados como gallinas sin comida encerradas en una jaula de grillos.
Pero yo, a mi mismo, nunca me lo perdonaría.
Prefiero desgastarme con mi empresa hasta la saciedad antes que morir dulcemente sin el dolor de no haber peleado duro.
Perdón acabo de recibir otro e-mail.
“ Sí estamos interesados en presentar a nuestros clientes sus servicios de financiación”
Ya son 3001. A trabajar. Ahora es nuestro momento.